El mundo entero está siendo testigo de las atrocidades que se generan con la guerra. Nos duele profundamente la muerte violenta y la angustia e incertidumbre en torno a muchas familias ucranianas y rusas.

Es triste ver a tantos inocentes, entre ellos, madres, padres, hijos y abuelos que están desesperados y no saben qué hacer, ni adónde ir. Nos causa profundo dolor ver a poblaciones enteras que deben dejar sus tierras y huir con pánico por la confrontación bélica que puede ser evitado con el diálogo.

Ante este contexto, nos unimos al “llamamiento” que hace el Papa Francisco a los creyentes y no creyentes de nuestro país a unirnos en oración, cada uno desde el lugar que nos corresponda, por la paz y por el cese del conflicto bélico desatado entre dos países hermanos, Rusia y Ucrania.

Pidamos la paz y tranquilidad de todos, y en particular, de los más vulnerables: familias, niños y ancianos que se encuentran en la zona de conflicto.

Presentemos, al Señor Todopoderoso, nuestra preocupación sobre esta confrontación que divide a algunas naciones, pero que puede frenarse si el Señor, nuestro Dios, ilumina a los líderes de países en disputa y logran zanjar sus diferencias a través de mecanismos democráticos, que comprometa el dialogo sincero, dejando de lado los intereses mezquinos.

¡Señor, ayuda a los líderes gubernamentales de los países beligerantes a que todas sus acciones e iniciativas políticas estén al servicio de la fraternidad humana!

Ayuda a que la zona de conflicto sea un espacio de diálogo, armonía y de respeto, donde las heridas, los miedos y las divisiones sean superados y prospere la fraternidad humana.

Virgen María, Reina de la Paz, pedimos tu maternal intercesión para que en Ucrania y el mundo entero reine la paz.

Asunción, 25 de febrero de 2022

Fuente: Oficina de Comunicaciones y Prensa CEP