Atentado en Pedro Juan Caballero
“La paz les dejo, mi paz les doy” (Jn 14, 27)

Apenas pasaron siete días del asesinato del Fiscal Marcelo Pecci y nuevamente recibimos la penosa noticia del ataque ocurrido en Pedro Juan Caballero. Nuestra plena solidaridad con el intendente, José Carlos Acevedo, sus familiares y personas de bien que lo acompañan.
Condenamos y repudiamos firmemente este y todos los atentados contra la vida humana. En ese sentido, nuestro Dios es un Dios que ama la vida y su mandamiento es claro y preciso: NO MATARÁS. Pedimos a las fuerzas de seguridad y a la fiscalía que sean identificados y sometidos a la justicia los responsables de estos horrendos crímenes.
Exhortamos a todos, autoridades y ciudadanía en general, a promover con valentía y coherencia el respeto a la institucionalidad, a las leyes y la Constitución de nuestro país para que vivamos en un ambiente de paz y seguridad.
Pedimos a Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé su intercesión ante nuestro Dios para que cese la violencia y podamos vivir en paz y armonía.
Oración, ayuno y gesto común por la paz y el respeto a la vida.
Desde el viernes 20 al domingo 22 de mayo, invitamos a todas las personas a ofrecer estás acciones como expresión de duelo, penitencia, súplica y compromiso por una paz verdadera entre hermanos. En estos días en cada misa se rezará por la paz y el respeto a la vida. También les invitamos a un triduo de ayuno y oración.
Viernes 20, El Ayuno. El ayuno consiste en hacer una sola comida durante el día, pero no prohíbe tomar un poco de alimento por la mañana y por la noche, ateniéndose, en lo que respecta a la calidad y cantidad. El ayuno es la expresión de nuestra fe y comunión con toda la Iglesia para demostrar la primacía de lo espiritual sobre lo material. También es expresión de solidaridad con los que carecen del pan cotidiano. Nos ayuda a dominar nuestras pasiones y afán de autosuficiencia, nos prepara para la generosidad y solidaridad con los que pasan hambre. Además, es expresión de duelo, penitencia y conversión interior.
Sábado 21, La luz: Cada persona en su casa, vecindario o parroquia encenderá una vela para indicar que sólo Cristo Resucitado nos puede sacar de las tinieblas de la violencia y la muerte. Así como Cristo es la Luz del mundo cada cristiano debe serlo en su ambiente.
Domingo 22, La bandera y el pañuelo blanco. Invitamos a todas las personas portar ese día una bandera o un pañuelo de color blanco como signo de paz. La Paz es un don de Cristo resucitado y a la vez es un compromiso de todos: «Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5, 9) Abramos nuestro corazón a este don precioso de Cristo Resucitado que en Su Palabra, en la Eucaristía y en el hermano nos ofrece este regalo tan maravilloso. Y no nos quedemos en la indiferencia y en el silencio cómplice; comprometámonos a ser obreros de la paz.
Asunción, 18 de mayo de 2022.-

CONSEJO PERMANENTE DE LA CEP