Ante los hechos ocurridos en la zona de Yby Yaú, norte del país, en que resultaron víctimas dos niñas menores de 11 años, la Oficina de Comunicación y Prensa de la Conferencia Episcopal Paraguaya, CEP, expresa:

 

  1. Dolor por la pérdida de vidas humanas, que en este caso significó la muerte violenta de dos niñas de 11 años de edad respectivamente, según el último informe del médico forense. La Iglesia reafirma el valor supremo de la vida humana. La vida y la dignidad de la persona humana no están subordinadas a ninguna justificación ni causa superior.

 

  1. El Estado de Derecho exige de los organismos públicos ajustar sus decisiones y acciones a la ley; y que sus procedimientos deben regirse por criterios de absoluta transparencia, proporcionalidad y justicia, salvaguardando en todo momento la dignidad de las personas.

 

  1. Los procedimientos durante el operativo en el que resultaron víctimas las dos niñas son confusos y han dejado muchas dudas e interrogantes. Los órganos institucionales involucrados, el Comando de Defensa Interna y Ministerio Público, así como otras autoridades competentes, deben arbitrar todos los medios necesarios para el completo esclarecimiento de los hechos ocurridos, en la mayor brevedad.

 

La Iglesia condena la violencia, cualquiera sea su origen; así como la violencia estructural de la inequidad social que genera exclusión y priva a amplios sectores de la población, en especial a los niños y a los ancianos, de los bienes esenciales para una vida digna, y que amenazan la paz social.

 

Asimismo, rechaza categóricamente cualquier acto de violencia proveniente de grupos extremistas que actúan al margen de la ley e insta a las autoridades del gobierno a poner el máximo empeño en identificarlos y sancionarlos acorde a las leyes que regulan nuestra nación.

 

Finalmente, se exhorta a los responsables de los poderes públicos, así como a los líderes políticos, económicos y sociales a la conjunción de voluntades, para aunar esfuerzos que posibiliten un pacto social especialmente en la crisis sanitaria que vivimos, para el logro del bien común, que es requisito fundamental para la convivencia pacífica de la nación.

 

Asunción, 6 de septiembre del 2020.

OFICINA DE COMUNICACIÓN Y PRENSA DE LA CEP