En un mensaje pascual, la Iglesia argentina pide a Jesús resucitado que conceda esperanza a todos los pobres, a los prófugos y refugiados, los migrantes e itinerantes más débiles y vulnerables.

Vatican News

“Otro ‘contagio’ que se transmite de corazón a corazón”, es como describe la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes de la Conferencia episcopal argentina(CEA) el anuncio que resuena en la Iglesia del mundo: “¡Jesucristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!”. “Es el contagio de la esperanza – como dijo el Papa Francisco hace una año-, es la resurrección de Cristo, la victoria del amor sobre la raíz del mal”.

La Iglesia argentina dedica un mensaje especial a los más débiles y vulnerables, con el que quiere recordar que “el Resucitado no es otro que el Crucificado, que lleva en su cuerpo las llagas indelebles, heridas que se convierten en lumbreras de esperanza”. Por ello, invita a dirigir la mirada a Jesús resucitado para que sane las heridas que trajo la pandemia de Covid-19, que ha cambiado repentinamente la vida de todos.

“Éste no es el tiempo de la indiferencia, porque el mundo entero está sufriendo y tiene que estar unido para afrontar esta crisis”, es el llamado de la Iglesia argentina. Y pide a Jesús resucitado que “conceda esperanza a todos los pobres, a quienes viven en las periferias, a los prófugos y refugiados, a los que no tienen un hogar, a los migrantes e itinerantes más débiles y vulnerables”.

El mensaje concluye con el deseo de que  Señor de la Vida se muestre cercano a cada migrante y refugiado, así como María, Madre de los Migrantes: ¡les deseamos unas muy felices fiestas de Pascua de Resurrección!