La socióloga Mariel Palau explicó que el último censo agropecuario se realizó hace 14 años, en el 2008 y que ese trabajo es clave para tener un conocimiento exacto de la distribución de la tierra y conocer en manos de quienes se encuentra.

Abogó sobre la urgencia de un catastro actualizado, que ayudaría a identificar las dobles titulaciones y otras irregularidades.

La especialista de la problemática campesina, señaló que registran alrededor de siete millones de tierras mal habidas que deberían ser recuperadas y distribuidas en forma equitativa a los campesinos que no cuentan con lo necesario para la producción de alimentos.

Mariel Palau