Tras el llamamiento de Francisco en el Ángelus, se han sucedido las intervenciones para hacer frente a la emergencia migratoria que sacude a Europa, desde el Canal de la Mancha hasta la frontera bielorrusa-polaca, pasando por el Mediterráneo. Juliette Delaplace, responsable de Secours Catholique – Caritas Francia, agradece al Papa que haya vuelto a arrojar luz sobre el drama de los migrantes.

El Papa Francisco ha lanzado un llamamiento fuerte y claro para encontrar soluciones a una situación que sigue siendo preocupante y que afecta a varias partes del mundo. Una primera señal llegó desde Calais, al término de una reunión con los ministros del Interior de Holanda, Bélgica, Alemania y Francia. La reunión se produjo tras el naufragio en el Canal de la Mancha de los últimos días, que costó la vida a 27 personas que intentaban cruzar el tramo de mar entre Francia e Inglaterra en una lancha neumática. A partir del miércoles 1 de diciembre, un avión europeo de la agencia Frontex se desplegará en el Canal de la Mancha para realizar acciones de vigilancia e interceptar a los traficantes de personas. Mientras tanto, está la mano tendida de París a Londres, ausente en Calais tras un desgarro diplomático, para que juntos resuelvan la emergencia.

Cáritas Francia agradece al Papa 

En el Ángelus del domingo, el Papa también dio las gracias a quienes hacen lo posible por ayudar a los inmigrantes, como Secours catholique – Caritas France. «Es un honor, un apoyo moral y espiritual muy importante para nosotros», dijo Juliette Delaplace, directora de la asociación de la costa norte de Francia. «Los voluntarios y empleados que actualmente trabajan con los inmigrantes en la frontera franco-británica no están acostumbrados a este tipo de apoyo de las autoridades», explica. Señala que la normativa vigente genera dificultades. «En Calais», dice Juliette Delaplace, «hay no menos de dieciséis resoluciones que prohíben a las asociaciones distribuir alimentos y bebidas». No es fácil movilizarse ante tanta adversidad. Sin embargo, las ganas de ayudar no faltan: «Creemos en lo que hacemos, creemos en la caridad, en la fraternidad», exclama. Así que las palabras del Papa «dan fuerza, confianza y esperanza».

La situación en Calais sigue siendo difícil. Son 1.200 personas, hombres, mujeres y menores no acompañados, procedentes principalmente de Sudán, Eritrea y Afganistán, que «viven a diario en una situación extremadamente difícil», explica. A menudo desalojados de los campamentos, sufren el robo de sus pertenencias personales o de las tiendas que tienen o de sus sacos de dormir. Estas condiciones de supervivencia pesan sobre su moral. «Hay personas que me dicen: ‘Cada día estoy más débil física y moralmente’ o que dicen: ‘Ya estoy medio muerto'».

Rescate de inmigrantes en el Mediterráneo

Sobre la crisis en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, la Presidenta del Banco Central Europeo, Lagarde, instó a que los derechos humanos prevalezcan sobre el egoísmo «para responder de forma humanitaria al drama que se está desarrollando en la frontera». Por último, la situación en el mar Mediterráneo con el rescate en 48 horas, bajo la lluvia, de 482 personas interceptadas por la ONG Sea Watch. Los migrantes desembarcaron en el puerto de Augusta. «Están seguros – escribe la organización – esto nos devuelve el sentido de nuestros esfuerzos».