Economía El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, aquí en una foto del 5 de febrero de 2021, se reunirá por primera vez con su par argentino, Alberto Fernández© AFP/Archivos EVARISTO SA

El presidente brasileño Jair Bolsonaro anunció este jueves que el 26 de marzo participará en una cumbre del Mercosur en Buenos Aires, donde se reunirá por primera vez con su par argentino Alberto Fernández, con quien mantuvo momentos de fuerte tensión.

“El día 26 estaré en Buenos Aires, en nuestra querida Argentina, celebraremos el 30 aniversario del Mercosur”, dijo Bolsonaro en su mensaje semanal en vivo en redes sociales.
“Será la primera vez que conversaremos con el presidente de Argentina (…). Será una conversación reservada. Públicamente, vamos a tratar asuntos económicos de nuestros dos países”, agregó.
Bolsonaro también deseó “éxito” a Argentina en sus negociaciones para reestructurar su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Todos sabemos que el covid-19 causó dificultades económicas en todo el mundo y nosotros esperamos que Argentina tenga éxito en sus negociaciones con el FMI, porque la situación financiera de Argentina está bastante complicada”, afirmó.
El ultraderechista Bolsonaro y el centroizquierdista Fernández tuvieron una conversación privada el pasado 30 de noviembre, por videollamada, después de meses controversias.

La relación entre ambos empezó mal incluso antes de que asumiera Fernández en diciembre de 2019. El brasileño lo insultó en sus redes sociales y afirmó que en Argentina se venía “el zurdaje” (término peyorativo para referirse a la izquierda) y dijo que temía una ola migratoria de Argentina, similar a la que se produjo desde Venezuela.
En una entrevista con la televisión, Fernández respondió tildando a Bolsonaro de “racista, misógino y violento”.
El Mercosur, formado también por Paraguay y Uruguay, celebrará el 26 de marzo el 30 aniversario de la firma del Tratado de Asunción, su acta de nacimiento.
El bloque vive actualmente un momento de redefinición, con la postura de Brasil, Uruguay y Paraguay a favor de una “flexibilización” que permita a cada uno de sus miembros negociar acuerdos comerciales con otros países.
Esas discusiones se dan sin mayores avances en el proceso de ratificación del acuerdo que el Mercosur firmó en junio de 2019 con la Unión Europea. El estancamiento se debe sobre todo a las preocupaciones europeas sobre la falta de compromiso de Brasil con la protección de la selva amazónica.