Un mayor del ejército de Colombia que coordinaba tareas de erradicación en una de las regiones con más narcocultivos del país fue asesinado a tiros, denunció este lunes ese cuerpo militar. “En hechos que son materia de investigación, se presentó el homicidio del señor mayor Fulber Norley Ayala Zuluaga (…) quien se encontraba en el departamento del Putumayo (sur) como enlace coordinador de labores de erradicación”, informó el ejército en un comunicado.
El mayor fue baleado en la noche del domingo cuando se dirigía hacia una unidad militar en el municipio de Santana, cerca de la frontera con Ecuador.
El ejército no identificó a los responsables del homicidio, aunque informó que en la zona opera una de las disidencias de la exguerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) conocida como Comando de Frontera.
Sin un mando unificado, unos 2.500 rebeldes que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 mantienen las armas con el financiamiento del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, según inteligencia de Colombia.
Las disidencias también se enfrentan entre sí, así como con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos narcotraficantes herederos del paramilitarismo. El control de las rutas del narco es el principal motivo de las disputas.
El presidente, Iván Duque, ha redoblado la persecución del narcotráfico a través de la erradicación forzada de los sembradíos, que realizan manualmente los soldados.
La iniciativa no ha calado en miles de campesinos que continúan sembrando, especialmente con la mano de obra de colonos y migrantes, y tienen constantes choques con las autoridades.
De acuerdo con la ONU, Colombia es el principal productor de cocaína del mundo y tiene sembradas unas 142.783 hectáreas de hoja de coca, principal componente de la droga.
El Putumayo es el tercer departamento más afectado del país (19.986 hectáreas), detrás de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, (40.084) y Nariño (30.751).