lunes, 5 de agosto de 2019

Un Trump bajo presión dice que "no hay lugar para el odio" tras dos tiroteos en EEUU

Donald Trump dijo que "no hay lugar para el odio" en Estados Unidos tras dos tiroteos dejaron 29 muertos en Texas y Ohio, presionado tras reavivarse el debate sobre las armas de fuego y su retórica incendiaria.

Los estadounidenses amanecieron conmocionados el domingo después del asesinato de 20 personas al mediodía del sábado en El Paso, ciudad fronteriza con México predominantemente hispana; y de otras nueve menos de 13 horas después en un animado vecindario de Dayton, Ohio, en el noreste del país.

En El Paso, el atacante fue arrestado e inculpado de asesinato en primer grado, cargo que conllevan la pena capital, mientras que el tirador de Dayton fue abatido por la policía menos de un minuto después de iniciados los disparos.

Se sospecha que el tirador de El Paso, un hombre blanco de 21 años, actuó por motivaciones racistas y su caso se investiga como "terrorismo doméstico".
"No hay lugar para el odio en nuestro país", dijo una aparición televisiva Trump, quien ordenó izar las bandera a media asta en la Casa Blanca y todos los edificios y espacios públicos durante cuatro días.

"Tenemos que hacer que se detenga. Esto ha estado ocurriendo durante años... y años en nuestro país", continuó Trump, en alusión a los tiroteos que a menudo ocurren en Estados Unidos. "Ya hemos hecho mucho, pero quizás tengamos que hacer más".

- Rápida respuesta -

El atacante de Dayton, identificado como Connor Betts, de 24 años, causó la masacre en menos de un minuto antes de ser abatido por la policía. Abrió fuego con un rifle de asalto en un barrio famoso por sus bares, restaurantes y teatros, justo después de la 01H00 (05h00 GMT) del domingo.

El jefe de la policía de Dayton, Richard Biehl, dijo que los agentes realizaban un patrullaje de rutina cuando escucharon los disparos, se dirigieron a la escena "y en aproximadamente 20 segundos se enfrentaron con el sospechoso que disparaba activamente".

"La amenaza fue neutralizada aproximadamente 30 segundos después que el sospechoso realizara sus primeros disparos", lo que evitó lo que "habría sido... una catastrófica pérdida de vidas y heridos", indicó.

Aunque el motivo no está claro, no se trató de un acto al azar: el atacante llevaba chaleco antibalas y tenía cartuchos de 100 balas. También llevaba una máscara. Entre los nueve muertos figuran su hermana Megan y seis negros.

Anthony Reynolds describió la escena: "Cuando vimos que los cuerpos empezaban a caer, nos dimos cuenta de que era grave (...) le gritamos a la gente 'corran, hay un tirador' porque muchos estaban conmocionados y no sabían que hacer", dijo a MSNBC.

- "Invasión hispana de Texas" -

El Paso es vecina a la mexicana Ciudad Juárez y sus habitantes mantienen una intensa dinámica social y comercial, con ciudadanos de ambos lados yendo y viniendo para trabajar, estudiar o hacer compras.

Cuando el tirador -identificado por los medios como Patrick Crusius, de 21 años- abrió fuego indiscriminadamente dentro de la tienda Walmart, el local estaba lleno de clientes en su mayoría hispanos.

Mató a 20 personas -de ellos siete mexicanos- e hirió a 26 (siete mexicanos) antes de entregarse.

La policía investiga un manifiesto que se le atribuye en el que habla de "una invasión hispana de Texas" y evoca la masacre perpetrada en marzo por un supremacista blanco en mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda, que dejó 51 muertos. 
dijo que "no hay lugar para el odio" en Estados Unidos tras dos tiroteos dejaron 29 muertos en Texas y Ohio, presionado tras reavivarse el debate sobre las armas de fuego y su retórica incendiaria.

Los estadounidenses amanecieron conmocionados el domingo después del asesinato de 20 personas al mediodía del sábado en El Paso, ciudad fronteriza con México predominantemente hispana; y de otras nueve menos de 13 horas después en un animado vecindario de Dayton, Ohio, en el noreste del país.

En El Paso, el atacante fue arrestado e inculpado de asesinato en primer grado, cargo que conllevan la pena capital, mientras que el tirador de Dayton fue abatido por la policía menos de un minuto después de iniciados los disparos.

Se sospecha que el tirador de El Paso, un hombre blanco de 21 años, actuó por motivaciones racistas y su caso se investiga como "terrorismo doméstico".

"No hay lugar para el odio en nuestro país", dijo una aparición televisiva Trump, quien ordenó izar las bandera a media asta en la Casa Blanca y todos los edificios y espacios públicos durante cuatro días.

"Tenemos que hacer que se detenga. Esto ha estado ocurriendo durante años... y años en nuestro país", continuó Trump, en alusión a los tiroteos que a menudo ocurren en Estados Unidos. "Ya hemos hecho mucho, pero quizás tengamos que hacer más".

- Rápida respuesta -

El atacante de Dayton, identificado como Connor Betts, de 24 años, causó la masacre en menos de un minuto antes de ser abatido por la policía. Abrió fuego con un rifle de asalto en un barrio famoso por sus bares, restaurantes y teatros, justo después de la 01H00 (05h00 GMT) del domingo.

El jefe de la policía de Dayton, Richard Biehl, dijo que los agentes realizaban un patrullaje de rutina cuando escucharon los disparos, se dirigieron a la escena "y en aproximadamente 20 segundos se enfrentaron con el sospechoso que disparaba activamente".

"La amenaza fue neutralizada aproximadamente 30 segundos después que el sospechoso realizara sus primeros disparos", lo que evitó lo que "habría sido... una catastrófica pérdida de vidas y heridos", indicó.

Aunque el motivo no está claro, no se trató de un acto al azar: el atacante llevaba chaleco antibalas y tenía cartuchos de 100 balas. También llevaba una máscara. Entre los nueve muertos figuran su hermana Megan y seis negros.

Anthony Reynolds describió la escena: "Cuando vimos que los cuerpos empezaban a caer, nos dimos cuenta de que era grave (...) le gritamos a la gente 'corran, hay un tirador' porque muchos estaban conmocionados y no sabían que hacer", dijo a MSNBC.

- "Invasión hispana de Texas" -

El Paso es vecina a la mexicana Ciudad Juárez y sus habitantes mantienen una intensa dinámica social y comercial, con ciudadanos de ambos lados yendo y viniendo para trabajar, estudiar o hacer compras.
Cuando el tirador -identificado por los medios como Patrick Crusius, de 21 años- abrió fuego indiscriminadamente dentro de la tienda Walmart, el local estaba lleno de clientes en su mayoría hispanos.

Mató a 20 personas -de ellos siete mexicanos- e hirió a 26 (siete mexicanos) antes de entregarse.

La policía investiga un manifiesto que se le atribuye en el que habla de "una invasión hispana de Texas" y evoca la masacre perpetrada en marzo por un supremacista blanco en mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda, que dejó 51 muertos.

También afirma que estaba "defendiendo" a su país "del reemplazo cultural y étnico provocado por una invasión".

México dijo que estudia denunciar al autor del tiroteo por "terrorismo" contra mexicanos en territorio de Estados Unidos así como un eventual pedido de extradición.

Asimismo, entregará este lunes una nota diplomática a Washington para solicitarle "que fije una posición clara y contundente contra los crímenes de odio".

En tanto, el canciller Marcelo Ebrard informó que viajará el lunes a El Paso para reunirse con los afectados "y darles el pleno apoyo del Gobierno de México".

- Racismo y armas -

Los críticos de Trump afirman que su retórica virulenta hacia los migrantes fomenta el odio y alienta a los supremacistas blancos.

El candidato a las primarias demócratas Beto O'Rourke, oriundo de El Paso, lo acusó de "atizar el racismo en este país" con su discurso antiinmigrante.

"Hay que decir que el presidente en persona promueve el racismo y la supremacía blanca", dijo a su vez senadora Elizabeth Warren, que también corre en la interna demócrata.

"Pretender que su gobierno y la prédica odiosa que esparce no juegan un papel en la violencia que vimos ayer en El Paso es ignorante en el mejor de los casos e irresponsable en el peor", señaló el grupo de derechos civiles Southern Poverty Law Center.

En Estados Unidos, donde la compra y el porte de armas no están regulados, ocurren con frecuencia tiroteos en escuelas, así como en lugares de culto, trabajo y entretenimiento.

Según la ONG Gun Violence Archive, con estos últimos dos, van 251 tiroteos desde enero con al menos cuatro heridos o muertos.

Después de cada tiroteo, se alzan voces indignadas para limitar el acceso a las armas de fuego, un derecho constitucional en Estados Unidos.
Fuente: AFP