jueves, 8 de agosto de 2019

Institucionalidad

Construir la República es un desafío fundamental para la consolidación del Paraguay. Porque por años de dictadura nos acostumbramos a que un brazo prolongado en todas las instituciones decida nuestro destino, sin saber si la decisión realmente nos pudiera favorecer, e incluso sin tener la menor idea de quien verdaderamente estaba marcando la ruta de nuestro destino.

Crecimos así, nos acostumbramos y concebimos de esta forma la práctica política. Una decisión única, tomada por una sola persona, es la manera de gestión administrativa del Estado. Como no podemos enseñar algo diferente de lo que es nuestro universo emocional, afectivo y racional, seguimos repitiendo el mismo esquema de forma automática.

¿Por dónde pasa la solución? Por una profunda transformación educativa que remueva desde los cimientos, los tabúes que venimos reiterando hasta de manera inconsciente. Para lograr ese efecto, el tiempo es nuestro principal adversario, ya que esta modificación conductual llevará un tiempo demasiado importante para poder conseguir el objetivo.

Entonces, ¿tenemos que sentarnos a resignar nuestro presente, esperando tiempos mejores? Sinceramente, no. Existe un atajo al que podemos recurrir para intentar encaminar mejor nuestro destino, que es apelando a la construcción de institucionalidad. Esperar que cada organismo comience a funcionar, para que desde su tarea específica, con el respeto que corresponde, comencemos a delinear acciones claras con un norte específico.

Es cierto, las mismas instituciones que nos pueden dar este soporte están integradas por personas que son producto del mismo ambiente nocivo que nos perjudica. Sin embargo, al alternar idea, pensamientos, al debatir posturas se está avanzando en la construcción de una sociedad plural, un ejercicio que irá diluyendo los nefastos alcances de ese pensamiento único, que recae en una sola persona y que tanto daño ha hecho al país.

Apostar por la institucionalidad es el camino, seguramente con muchos sinsabores todavía, pero apuntando a un futuro más halagüeño para quienes colaborarán con el desarrollo de nuestro país, nuestros hijos.
Firma: Radio Cáritas Universidad Católica