lunes, 26 de agosto de 2019

Fondos para la Amazonía y cambio de tono de Trump sobre Irán en la recta final del G7

Los líderes de los países del G7 concluyen este lunes una cumbre en Francia, marcada por los incendios en la Amazonía y una moderación en el tono del presidente estadounidense Donald Trump sobre Irán.

Los dirigentes de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá y Japón, reunidos desde el sábado en Biarritz, abordarán el lunes más concretamente los incendios que asolan la Amazonía en una sesión dedicada al medioambiente y a la biodiversidad.

La víspera dijeron estar de acuerdo para ayudar "lo más rápido posible" a los países afectados por las llamas y Londres prometió el lunes 10 millones de libras esterlinas (unos 12 millones de dólares) para restaurar el hábitat de la mayor selva tropical del planeta.

A media jornada, el presidente francés, Emmanuel Macron, mantendrá una conferencia de prensa con su homólogo chileno, Sebastián Piñera -único mandatario sudamericano invitado por Francia-, en la que podrían hacerse nuevos anuncios.

La cuestión de la Amazonía se invitó a último minuto al encuentro en Biarritz, un exclusivo balneario del sudoeste francés totalmente blindado para la ocasión, y provocó un cruce de acusaciones con el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien denunció una intromisión en asuntos soberanos de otras naciones.

La cumbre concluirá la tarde de este lunes con una serie de ruedas de prensa, que incluirán una conjunta entre Macron y Trump, quien presidirá el próximo G7.

Los dos mandatarios, que mantienen una relación aparentemente cordial, mostraron estos días que tienen una visión muy diferente sobre lo que es un G7.

Trump celebró reuniones bilaterales y se centró en las cuestiones económicas y comerciales, en tanto que Macron se movilizó por la crisis de los incendios en la Amazonía e hizo una apuesta diplomática al conseguir que el ministro iraní de Relaciones Exteriores viajara de sorpresa a Biarritz el domingo para abordar la reciente escalada de tensiones.

Mohamad Javad Zarif se reunió con Macron y con el jefe de la diplomacia francés, Jean-Yves Le Drian, así como con representantes de Alemania y Reino Unido, los otros dos países europeos que firmaron el acuerdo sobre el programa nuclear iraní en 2015.

- 'Demasiado pronto' -

El presidente estadounidense declaró el lunes que estaba al tanto de la visita relámpago de Zarif a Biarritz, pero que era "demasiado pronto" para reunirse con el iraní.

"Estaba al corriente de todo lo que (Macron) estaba haciendo y lo aprobé", afirmó Trump, señalando que el dirigente francés había "pedido su aprobación".

El acuerdo nuclear de 2015, sellado tras arduas negociaciones entre las potencias occidentales e Irán, quedó en suspenso después de la abrupta retirada en 2018 de Estados Unidos, quien volvió a imponer duras sanciones a Teherán que están ahogando su economía.

Macron lleva meses tratando de desactivar las tensiones entre ambos países y buscando formas de reabrir el diálogo.

Trump insistió en que Washington solo estaba interesado en detener las ambiciones nucleares de Teherán: "No estamos buscando un cambio de régimen. Ya veis cómo funciona eso (en otros países)", dijo. "Lo que queremos es muy simple... no nuclear".

Poco después, junto a la canciller alemana Angela Merkel, dijo que "hay una gran unidad" en el G7 en torno a Irán, con el objetivo común de garantizar que ese país no adquiera el arma nuclear.

- ¿Negociaciones con China? -

Sobre la guerra comercial que mantiene con China y que se recrudeció en los últimos días, el presidente estadounidense anunció el lunes que su país retomará "muy pronto" las negociaciones con Pekín.

"China nos llamó ayer por la noche. (...) Nos dijo 'regresemos a la mesa de negociaciones', así que vamos a volver", dijo Trump a la prensa . "Vamos a reanudar las negociaciones muy pronto. Pienso que alcanzaremos un acuerdo", añadió el magnate republicano.

La guerra comercial entre las dos mayores potencias mundiales se recrudeció el viernes, después de que China anunciara un aumento de sus aranceles sobre los productos estadounidenses, que representan 75.000 millones de dólares en importaciones anuales.

Washington replicó luego anunciando nuevos aranceles sobre los bienes chinos, que según lo previsto entrarán en vigor en septiembre y diciembre.
Esta guerra comercial preocupa a las otras potencias mundiales, inquietas por amenazas de recesión en Europa y Estados Unidos.

En otro diferendo comercial, Trump afirmó que Francia y Estados Unidos se "acercan" para lograr un acuerdo sobre el impuesto francés a los gigantes tecnológicos estadounidenses, en represalia del cual amenazó con aumentar los aranceles al vino francés. "Nos estamos acercando", afirmó.
Fuente: AFP