jueves, 22 de febrero de 2018

Celebran vigilia de oración con cruz rescatada de una iglesia profanada en Irak

El Arzobispo de Barcelona, el Cardenal Juan José Omella, presidió la vigilia de oración y la Misa a la que asistieron miles de jóvenes y donde fue venerada una cruz rescatada de una iglesia de Irak que fue profanada por el Estado Islámico.
El Cardenal Juan José Omella convocó a los jóvenes de la Archidiócesis para iniciar la Cuaresma con una celebración titulada “Sent la Creu” (Siente la cruz) en la iglesia de Santa María del Mar.

La vigilia de oración estuvo presidida por una cruz rescatada de la iglesia siro-ortodoxa de San Simón de Bartella, de la ciudad de Mosul (Irak), que fue saqueada durante la invasión del ISIS. El objetivo fue profundizar en el sentido de la cruz de Cristo y meditar sobre el dolor y el padecimiento de tantas personas en el mundo.

La iglesia de San Simón de Bartella es una de las muchas iglesias que fueron gravemente dañadas por el ISIS. Fue incendiada, las imágenes destrozadas y las tumbas profanadas.

Actualmente se encuentra en reconstrucción. La cruz formaba parte de un Via Crucis de pared y tiene claras marcas de haber sido quemada durante el incendio de la iglesia. En la cruz se puede leer: “Ama a tus enemigos y reza por los que te persiguen”, extraído del capítulo 5 del Evangelio de San Mateo.

Durante la vigilia un grupo de jóvenes de Irak y Siria rezaron el Padrenuestro en su lengua materna.

La cruz de Mosul fue llevada al altar por varios jóvenes, que después dieron sus testimonios. Entre ellos estaba un joven sirio que huyó a causa de la guerra, y que contó su encuentro con Cristo a través del sufrimiento.

Como parte del momento de oración, el Cardenal Omella celebró una Misa en la que consagró con un cáliz y una patena también provenientes de iglesias saqueadas y profanadas por el Estado Islámico. De hecho, la patena está perforada por un impacto de bala y deformada por el calor del incendio de la iglesia en la que estaba.

Tanto la cruz, como el cáliz y la patena, fueron rescatados por Ayuda a la Iglesia Necesitada de sus respectivas las iglesias y, según precisan desde esta organización, estos son “signos evidentes del calvario que sufren los cristianos en Irak y en otros países, simplemente por su fe”.

Durante la homilía el Arzobispo de Barcelona aseguró: “Si quieres avanzar en el camino de la santidad, imagínate a Cristo delante de tus ojos clavado en la cruz y pregúntale: ¿Por qué estás allí clavado? Y verás que te contesta que está allí porque te ama. Y ahora pregúntate: Y yo, ante tanto amor, ¿qué he hecho hasta ahora por Cristo, qué hago y qué haré por Él?”.

También animó a los más de 1.500 jóvenes presentes a pedirle a Jesús “que nos haga buenos cirineos de los que sufren. Dios no tiene manos pero tiene tus manos. Él cuenta contigo y conmigo para transformar el mundo”.

La colecta fue destinada a proyectos de reconstrucción promovidos por Ayuda a la Iglesia Necesitada que está trabajando para que decenas de miles de cristianos puedan volver a sus hogares.
Fuente: aciprensa.com