lunes, 2 de octubre de 2017

ESTE MODELO DE “DESARROLLO” PRODUCE CADA VEZ MÁS POBRES

Si bien el economista, Ricardo Rodríguez Silvero, explicó que el crecimiento sostenido en los últimos diez años representa un 40% en las tasas del crecimiento del producto, este “crecimiento es desigual y exclusivo”. Es desigual porque “los beneficios del progreso económico y social, se concentran en los estratos superiores”. Además, aclaró que si bien los estratos intermedios “gozan de una movilidad social ascendente”, esto es relativo, atendiendo a que sus gastos también aumentan y quedan en lo mismo.

Los estratos bajos, por su parte, “evidentemente están excluidos de los beneficios del progreso económico y social”. Dependiendo de qué indicadores uno usa, “hay un millón de pobres más o menos” y la mitad está “en la absoluta miseria, quiere decir que no tienen suficiente para comer diariamente”.  Según Rodríguez Silvero, los pronósticos para esta gente que vive en la parte más baja de la pirámide social, “probablemente empeoren su situación”. Este crecimiento pauperiza “hay cada vez más pobre en la parte más baja de la pirámide”.

No hay cambios, ya que “los poderes del Estado no emprenden reformas que hagan posible la inclusión de los estratos inferiores”. El especialista económico considera que si se quiere hacer que el “crecimiento sea al menos proporcional, debe hacerse con la sanción y promulgación de las leyes”. Pero puntualizó que “el Poder Ejecutivo no está interesado en emprender reformas profundas y el Poder Judicial sigue siendo un antro de corrupción”. Entonces, “este modelo de desarrollo no está pensado para incluir a esa gente a los beneficios del progreso, sino más bien pensado para excluirlos, es decir el mismo modelo de desarrollo, produce pobres”.

Por último el consultor, mencionó que “para contrarrestar este modelo, en un estado de democracia, es teniendo mayorías o sino no hay solución”.  De lo contrario a “los pobres extremos no les queda más que mendigar en las iglesias o  en las organizaciones de beneficencia” o sobrevivir gracias a “la ayuda condicionada, que está sujeta a que pueden cumplir algunas exigencias como la escolaridad de sus hijos”, de lo contrario no les queda nada.