lunes, 16 de enero de 2017

Elector prefiere malo conocido que bueno por conocer

Para Roberto Paredes, ex asesor binacional en el periodo de Fernando Lugo y analista político, siempre hubo terceras fuerzas en Paraguay, con experiencias exitosas inclusive. Rememoró que “tras la guerra del chaco un sector de excombatientes impulsó lo que sería el febrerismo”. En la misma línea, pero tras la dictadura la propuesta Asunción Para Todos, demuestra que los paraguayos estaban buscando soluciones alternativas. Más recientemente el surgimiento del partido Patria Querida o el “desprendimiento de una parte del Partido Colorado, para formar el UNACE que mantuvo dos periodos parlamentarios con casi el 20%.

En nuestro país la tendencia es la “atomización donde cada uno quiere crear su propio partido político. Son muchas opciones que son demasiado marginales”. Ejemplificó con el caso de la agrupación “Kuña Pyrenda que se presentó con una candidatura y no obtuvo si quiera el 1% de votos”, en esas elecciones presidenciales. Según Paredes, “Lugo fue la experiencia más contundente de lo que muchos analistas llamaron la tercera fuerza política, la alternativa a los partidos tradicionales”.

El analista señaló que ha conversado con varias empresas encuestadoras y que estas posicionan nuevamente como favorito para la presidencia a Fernando Lugo”.  En relación a la gestión de gobierno del exobispo, dijo que tuvo un desempeño discreto. “No fue un gobierno de la gran siete. Pero lo que vino con posterioridad con Franco y el actual, reinstaló a Lugo”, aseguró. Sobre la posibilidad de la reelección afirmó que “en puridad el cambio de la Constitución Nacional debería hacerse por medio de la Reforma. Pero creo que la Enmienda si bien es jurídicamente más precario, es un camino válido”, justificó. 

El elector paraguayo está asustado, “no quiere probar algo nuevo. Prefiere algo malo conocido, que bueno por conocer”. Finalmente dijo que “nunca había visto gente tan desesperada desde la perspectiva socio-económica como ahora. Ni en la época de Stroessner, incluso empresarios medianos y hasta grandes”.