viernes, 20 de enero de 2017

Análisis sobre desempleo, economía, falta de políticas y politiquerías

El economista Amílcar Ferreira habló acerca de las cifras oficiales del desempleo, que se proyecta hacia un aumento. Dijo que “primero hay que recordar que en Paraguay cada año ingresan al mercado laboral unas cien mil personas”, que si bien crece el desempleo es relativamente “pequeño comparado con otros países de la región”. Lo que realmente es importante es el índice de subempleo, que son “gente empleada que no gana el mínimo y debe buscar más de un empleo”. Lo importante aquí es “definir en que se crece, no sólo hablar de crecimiento, sino en que”, agregó el especialista.

Ferreira recordó que por ejemplo el año pasado hubo un buen índice de crecimiento en generación de energía eléctrica, en construcción de obras públicas, la ganadería y algo de la agricultura, pero aclaró que estos “no son sectores intensivos en empleo”. Fue el sector de servicios el que más sufro el año pasado y justamente “es el que generadora mayor empleo”. Con esto se puede ir entendiendo como se habla de “crecimiento económico por un lado y las cifras de desempleo por el otro”. Si se quiere fortalecer y bajar estas cifras, el gobierno “deberían enfocarse en la industrialización y el desarrollo del sector servicios”. Desde el Estado se debería “incentivar a la industria nacional y a los sector de servicios, con paquetes crediticios a largos plazos”.

En una situación muy especial y ante la falta de acuerdos entre ejecutivo y legislativo para el 2017, tendrá que usarse el presupuesto aprobado en el 2016. Esto puede volverse delicado más en el tema de “deuda es donde creo hay más incertidumbre, porque la emisión de bonos debe ser para el mismo propósito para lo cual fue aprobado”. “Si los bonos se utilizan para algo distinto, a lo que se pensó en el 2016, se configuraría malversación de fondos”, explicó el economista.

Se refirió a las consecuencias de las crisis políticas que nosotros mismos generamos. Comentó que Paraguay arrastra una historia de inestabilidad política, “la duración media de un presidente desde la época de la independencia es de unos 24 meses”. Resaltó que tan “volátil es nuestra política” que aún en el periodo democrático (28 años) “cada gobierno llega apenas a 36 meses”. También se cuenta que “cada dos presidentes uno no termino su mandato, hubo uno magnicidio, dos intentos de golpes de Estado y un juicio político”. Aseguró que “tenemos una historia de inestabilidad política y si pretendemos graduarnos de país serio tenemos que aprender a respetar las instituciones”. Son justamente “la debilidad de las instituciones y la inestabilidad política” las que no permiten que Paraguay califique con grado de inversión.