Evangelio de hoy

Jueves de la 10ª Semana del Tiempo Durante el Año

San Efrén, Diácono y Doctor de la Iglesia

Evangelio según San Mateo 5, 20-26

“Todo aquel que se enoja contra su hermano,
merece ser condenado por un tribunal”

Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que, si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquél que se enoja contra su hermano merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquél que lo insulta merece ser castigado por el Tribunal. Y el que lo maldice merece el infierno. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”. Palabra del Señor.

Meditación

Jesús se atribuye una autoridad superior a la de Moisés, el gran legislador del pueblo de Israel, prohibiendo no solo el pecado externo, sino lo interno, las intenciones de la mente y del corazón. Al cristiano no se le permite los sentimientos contrarios al amor mutuo y fraterno, es decir, la vivencia fuera de la justicia de Dios, el perdón y la solidaridad.

El laico para dar testimonio del amor de Cristo debe superar los rencores, las divisiones al prójimo, ya que a quién vamos a evangelizar o convencer con esas actitudes. No hay ofrenda más agradable ante Dios, que un corazón humilde, fraterno y capaz de perdonar siempre.

El Papa nos recomienda esta sencilla oración: “Señor yo estoy enojado con éste, con aquélla. Yo te pido por él y por ella” …No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno” (Papa Francisco). Esta apertura sincera y fraterna nos ayuda a ser libres y vivir la experiencia del amor constante.

 

Gracias Señor porque nos amas con amor sincero y sin límites.

Enséñame a perdonar siempre para transparentarte con mis palabras y acciones.